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¿Tus Hijos Hablan Español?

Francesca Burke

12 de Agosto del 2019

La lengua, la cultura, y la etnicidad están entrelazadas. Sin embargo, no se puede resumir la conexión entre las tres con una frase tan simple como: “Todos los Latinos hablan español.”

Con esta frase, se pierde la complejidad de la lengua y su desarrollo con el tiempo, especialmente en relación con los inmigrantes. Para analizar este tema, los Estados Unidos es uno de los casos más apropiados para la comunidad Latinx, porque existen millones de ejemplos de las cuentas de inmigrantes Latinoamericanos. Aunque todas son únicas, estas cuentas han ayudado a crear tendencias generales en los estudios sobre el desarrollo de lengua para demostrar la relación entre la etnia, la cultura, y la lengua. 

Los sociolingüistas Fishman y Veltman publicaron el primer estudio sobre el tema del cambio de tendencias de lengua por generaciones diferentes en los años sesentas. Ellos afirmaron que las personas en la segunda generación de una familia inmigrante tienen una inclinación al bilingüismo entre el inglés y el idioma natal, pero en la tercera generación, es más probable que estas personas hablen solamente el inglés. Mi familia es un ejemplo perfecto de esta tendencia. Mis abuelos maternos emigraron de Cuba a los Estados Unidos después de la Revolución de 1959, y por eso son inmigrantes de primera generación. Sin embargo, mi madre y yo nacimos en los EEUU, entonces ella es una inmigrante de segunda generación y yo soy una inmigrante de tercera generación. De acuerdo con el estudio, mi madre y sus hermanos son bilingües porque hablaban el inglés en la escuela y con sus amigos, y hablaban el español en casa. A pesar de mis raíces Hispanas, yo generalmente hablo solamente en inglés. En realidad, solamente hablo español a un nivel más avanzado a causa de mis cursos en colegio y universidad. Esta tendencia de hablar solamente en inglés se llama monolingüismo inglés y está alineado con el estudio de Fishman y Veltman. Entonces, usando mis experiencias como un caso práctico, se puede atestar que el estudio es correcto.  

Sin embargo, con los años mientras se desarrollaba este campo de estudio, más investigadores empezaron a notar que esta teoría de “anglicization” (el proceso en que las personas empiezan a hablar solamente inglés) puede que no aplique a la generación contemporánea de inmigrantes. Un estudio realizado por la Asociacion Población de América en 2002 trabajó con una colección de inmigrantes Chinos, Mexicanos, y Cubanos para ver si el monolingüismo inglés aún era la tendencia principal con los inmigrantes de tercera generación. Los descubrimientos del estudio fueron congruentes con el primer estudio de Fishman y Veltman: en todos los grupos, el inglés fue la lengua principal de la generación tercera. Sin embargo, se observaron algunos cambios que el grupo de investigadores explicaron con tres variables: los matrimonios mixtos, la presencia de otros hispanohablantes en casa, y la ubicación en una región bicultural. 

Desde un nivel superficial, yo me identifiqué con esos variables inmediatamente porque mi padre es estadounidense, crecí sin otros hispanohablantes en casa, y me mudé de Florida a los suburbios de Georgia cuando tenía 8 años. Según los investigadores de la Asociacion Población de América, todos estos factores afectan negativamente a mi capacidad de aprender el español con fluidez. Hablé con mi madre, que no había leído los estudios, para profundizar en estas variables únicas. De acuerdo con el estudio, ella identificó la falta de hispanohablantes y el hecho de que mi padre no habla español como los impedimentos principales al bilingüismo de mi hermana y del mío.  

Mi madre también enfatiza otro buen punto en sus respuestas que ninguno reportaje incluye. Como una inmigrante de segunda generación, ella confirmó que hablaba español en casa y inglés en la escuela. Aunque su transición entre las dos lenguas fue complicada al principio, no fue una experiencia negativa para mi madre. Aunque mi madre creció en Puerto Rico, todas sus clases eran en inglés. Aun así, su escuela contaba con la experiencia y los recursos necesarios para ayudar a los hispanohablantes. Ella describió su proceso de aprendizaje así: “Era un proceso frustrante al principio, pero todos en la escuela eran atentos y comprensivos. No recuerdo la experiencia como algo negativo. A causa de que la escuela estaba en Puerto Rico, eran muchos niños que hablaban español también. Yo ayudaba a los niños estadounidenses para aprender español mientras me enseñaban inglés.” Para mi mamá, que las escuelas dispongan de experiencia con estudiantes bilingües y biculturales fue la cosa más importante para su desarrollo de inglés y español. 

Esta entrevista con mi madre recalca un problema grande para inmigrantes de la tercera generación: la falta de escuelas que tienen la capacidad de enseñar a inmigrantes y sus hijos y nietos su lengua materna. En un libro proveído por la Universidad de México intitulada “Mi Lengua,” investigadores Ysaura Bernal-Enriquez y Eduardo Hernandez Chavez analizan este problema con la enseñanza de español. Según Bernal-Enriquez y Chávez, personas, incluso aquellas con raíces hispanas, han dejado de aprender el español porque es la lengua de una “minoría estigmatizada.” Por ejemplo, en New Mexico, un cambio a su constitución de hecho prohibió a las escuelas bilingües y declaró que todo el currículo debe de ser enseñado en inglés. Por eso, muchos estudiantes quienes son inmigrantes de segunda y tercera generación tienen que aprender de nuevo su lengua materna sin cursos apropiados para hispanohablantes. Según mi madre, un programa de inmersión en la lengua y la cultura podría ayudar a estudiantes que quieren alcanzar el bilingüismo, pero muchas escuelas todavía tienen políticas de solamente inglés. Es irrealista creer que todas las escuelas pueden proveer acceso a un programa envolvente para el español y las otras lenguas minorías de los Estados Unidos, pero el caso práctico de mi madre demuestra que la falta de estos programa es un obstáculo al bilingüismo para inmigrantes de la tercera generación.

Estos estudios en combinación con mi propia experiencia con el español subrayan el hecho de que inmigrantes de la tercera generación están en riesgo de perder su capacidad de hablar su lengua materna. Aunque no es la capacidad de hablar una lengua que define la identidad de una persona, la lengua es una conexión importante a la cultura que no se puede reemplazar. Según mi mamá, “cada cultura tiene sus propias idiosincrasias que se puede entender mejor en la lengua nativa…la lengua también tiene algunas expresiones idiomáticas que intrínsecamente expresan un mensaje que no se puede entender sin la inmersión cultural.” A causa de esto, aunque algunos variables previenen su aprendizaje del español, inmigrantes de la tercera generación tienen que hacer un esfuerzo más grande para proteger este aspecto de su cultura.

Alba, R. (2004). Language Assimilation Today: Bilingualism Persists More Than in the Past, But English Still Dominates. UC San Diego: Center for Comparative Immigration Studies. Retrieved from https://escholarship.org/uc/item/0j5865nk

Alba, Richard, et al. “Only English by the Third Generation? Loss and Preservation of the Mother Tongue among the Grandchildren of Contemporary Immigrants.” Demography, vol. 39, no. 3, 2002, pp. 467–484. JSTOR, www.jstor.org/stable/3088327.

Roca, Ana, and M. Cecilia Colombi, editors. Mi Lengua: Spanish as a Heritage Language in the United States, Research and Practice. Georgetown University Press, 2003. JSTORwww.jstor.org/stable/j.ctt2tt7gj.

Entrevista Personal con Monica Aneiros-Burke, 30 Julio, 2019.

*Si quiere leer este post en inglés, por favor haz clic aquí: https://galeo.org/do-your-kids-speak-spanish/

NOTE: The opinions expressed in this blog are the opinions of the author only. It is not to be assumed that the opinions are those of GALEO or the GALEO Latino Community Development Fund. For the official position on any issue for GALEO, please contact Jerry Gonzalez, Executive Director of GALEO at jerry@galeo.org.